¿Quiere saberlo todo acerca de las tarjetas de crédito?

Entonces este es el lugar que estaba buscando.

Descubre la información más completa sobre el funcionamiento de las tarjetas de crédito, de débito y las tarjetas de fidelización de las tiendas y grandes almacenes.

Consejos para evitar el fraude


El fraude ¿cómo evitarlo?

Tanto los bancos como las asociaciones de usuarios y consumidores ofrecen unos consejos muy básicos pero que pueden, sin duda, ahorrarnos más de un susto. A éstos, simplemente hay que añadir el sentido común y, en la medida de lo posible, conocer al menos básicamente, los medios por los cuales se llevan a cabo las estafas para tratar de evitarlas.

No anotar el número secreto: El número de identificación personal ha de ser memorizado. Si se trata de una tarjeta que no se usa habitualmente y de la que, por tanto, podemos olvidar la clave, no debe anotarse nunca en un papel que pueda ser encontrado en el mismo lugar que la tarjeta.

Cambiar las claves: Algunos bancos establecen por defecto la fecha de nacimiento como clave para la consulta telefónica de saldo. Hay que cambiarla porque alguien puede robar la tarjeta y saber, así, de cuánto crédito disponemos. También es conveniente cambiar las claves que, inicialmente, nos proporciona el banco para operar con la tarjeta. Estas claves no se eligen aleatoriamente, sino que son fruto de algoritmos matemáticos que parten del número de cuenta del cliente. Según un estudio de la Universidad de Cambridge no es difícil descifrarlos.

Con una muestra relativamente pequeña de números de cuenta y claves, se podría descubrir fácilmente qué operaciones matemáticas se utilizan para reducir la cifra de una a otra. Una banda de estafadores avispada y relativamente numerosa podría, utilizando sus propias tarjetas de crédito y sus claves, descifrar esos algoritmos matemáticos y, por tanto, descubrir cualquier clave inicial de una tarjeta (la clave antes de que la cambie el usuario) a partir del número de cuenta.

Un estudio realizado por Diebold publicado en 2003, concluía que más del 22% de los hombres y el 11% de las mujeres elegían su fecha de nacimiento para elegir la clave. Hay que evitar poner como clave cualquier dato que pueda ser conocido por un posible estafador (dirección, número de teléfono, etcétera). Una clave predecible no es una clave sino un trámite para el estafador.

ir a página :

Volver al listado de artículos