¿Quiere saberlo todo acerca de las tarjetas de crédito?

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Descubre la información más completa sobre el funcionamiento de las tarjetas de crédito, de débito y las tarjetas de fidelización de las tiendas y grandes almacenes.

Fomento del consumo y aumento de la demanda interna


Un gran negocio

Una consecuencia de la aparición de las tarjetas de crédito, muy positiva para la reactivación de la economía, es el aumento de los niveles de consumo. Las tarjetas ofrecen la posibilidad de comprar más de lo que el dinero con que actualmente contamos nos permitiría. Esto aumenta el consumo en la sociedad, y el consumo interno (al menos para una economía como la española en la que las exportaciones son todavía bastante bajas en relación a las importaciones) es el principal motor de la economía.

Aunque a través de tarjeta de crédito estamos realmente pagando más dinero por un mismo producto (ya que le sumamos intereses y comisiones que cobra el banco) el efecto que produce es un aumento del consumo. Este aumento del consumo actúa en dos vertientes muy relacionadas.

Por un lado, al contar con una tarjeta de crédito (que no es más que un dispensador automático de créditos al consumo) se aumenta realmente la capacidad objetiva de compra de una persona. Que aumente su capacidad de compra no tiene que significar necesariamente que compre más. Pero, por otro lado, hay un efecto psicológico ante esa nueva capacidad (objetivamente superior) de compra que hace que, efectivamente, si puedes comprar más, lo hagas.

El consumo es el principal motor de la economía española. Hablamos del consumismo casi siempre peyorativamente, pero lo cierto es que es lo que da cuerda al engranaje económico. Las tarjetas de crédito fomentan el consumo de dos formas, Primero, porque permiten comprar aun no llevando encima dinero (con lo que cualquier producto que veamos en un escaparate y que no pensábamos comprar, puede, en un momento determinado, ser comprado).

Y, segundo, porque permiten comprar con dinero que, todavía, no tenemos (como cualquier otro crédito pero, éste, mucho más inmediato). Esto, que son dos ventajas ya que nos permiten comprar cuando surgen las necesidades, teniendo o no dinero para comprar, puede convertirse en un grave problema si no se controla el gasto y se cae en un consumismo compulsivo.

Pero si se hace un buen uso de los medios de pago de que disponemos y se planifica el gasto que debemos realizar a través de la tarjeta de crédito, se puede realmente disfrutar de grandes ventajas al utilizarlas. Y es que precisamente es ahí donde las empresas emisoras de tarjetas inciden para fomentar el uso de las tarjetas de crédito.

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